Proyecto
Homelab y red de casa
Empezó para quitarle la publicidad a mi familia y acabó siendo donde enseño webs a clientes, me conecto a mis equipos y guardo copias. Ahora lo estoy reconstruyendo para que no dependa de mí.
Por qué empecé
En casa somos tres: mi madre, mi hermano y yo. Yo podía bloquear la publicidad en mi navegador, pero ellos no, y no iba a ir instalando extensiones dispositivo por dispositivo, sobre todo en móviles y en la tele, donde ni siquiera se puede.
Así que lo resolví a nivel de red: monté un Pi-hole y lo convertí en el DNS de toda la casa. Para que todos los dispositivos lo usaran sin configurar nada, le di también el DHCP: desactivé el del router y Pi-hole pasó a repartir las IPs y a anunciarse como DNS. Mi madre y mi hermano no tuvieron que hacer nada; simplemente dejaron de ver anuncios.
El fallo de diseño
Esa decisión tenía una consecuencia: en mi casa, yo era el helpdesk. Si el Pi-hole se caía, para ellos “no iba Internet”, aunque la conexión funcionara perfectamente. Es exactamente el síntoma de Hay Internet pero no se resuelven nombres.
Y no tenía plan B. Si yo no estaba, se quedaban sin Internet hasta que volviera. Había convertido una Raspberry Pi en un punto único de fallo para toda la casa. Funcionaba, pero no estaba bien diseñado.
Conectarme a casa desde cualquier sitio
Con Tailscale todos mis equipos están en una misma red privada, estén donde estén, sin abrir un solo puerto en el router. Desde fuera puedo entrar a mi torre y, desde ella, saltar a lo que necesite de la red de casa o consultar mis archivos.
Enseñar trabajo a clientes
El homelab también trabaja para Nutux Labs. Lo he usado para alojar webs temporales y personales con Dokku y Coolify (despliegue con git push, cada web en su contenedor), publicadas con Cloudflare Tunnel sin exponer mi IP.
Lo mejor que me ha dado: a una clienta le preparé varias versiones de su web y se las enseñé desde mi propio servidor. Pudo verlas, elegir la que más le gustaba e incluso combinar partes de varias. Fue mucho más ágil que ir y venir con capturas y cambios.
HTTPS: de mi propia CA a Let’s Encrypt
Para algunas webs personales que solo quería ver yo, al principio monté mi propia autoridad de certificación: generaba los certificados yo mismo e instalaba la CA en mi móvil para que el navegador confiara en ellos. Funcionaba, y me sirvió para entender cómo funciona la cadena de confianza de un certificado.
Pero cada dispositivo nuevo era instalar la CA otra vez. Al final me pasé a Let’s Encrypt: certificados de confianza pública que se renuevan solos. Es la opción práctica; la CA propia fue la que me enseñó por qué.
Ahora: reconstruirlo bien
Estoy rehaciendo todo el homelab en una Raspberry Pi 5 con SSD, esta vez de forma reproducible: cada parte es un Docker Compose con su guía paso a paso, en un repositorio público. Lo que cambia:
- Failover de DNS automático. El DHCP de Pi-hole anunciará dos DNS: el Pi-hole como primario y el router como secundario. Si el Pi-hole cae, los dispositivos pasan solos al router: vuelven los anuncios, pero nadie se queda sin Internet ni tiene que esperarme. El coste lo acepto: algunos dispositivos consultan a veces el secundario aunque todo funcione, y se cuela algo de publicidad.
- Migración del DHCP con plan de vuelta atrás. Primero compruebo el DNS del router, luego activo el DHCP de Pi-hole, después apago el del router y verifico dispositivo por dispositivo. Si algo falla, hay un procedimiento para volver al estado anterior.
- Copias con restic a un disco USB viejo, programadas cada noche, y con la restauración probada: un backup que no has restaurado nunca no es un backup.
Estado: lo estoy probando en un portátil. La red de casa todavía no la he tocado; ahora mismo el DNS y el DHCP los da el router, y el Pi-hole solo vuelve cuando el failover esté verificado en la Raspberry.
Qué me ha enseñado
- El DNS es un punto único de fallo, y hay que diseñar para cuando falle. La primera vez no lo hice; ahora el diseño parte de ahí.
- DHCP y DNS van juntos. Saber quién reparte qué IP y qué DNS anuncia es la mitad del diagnóstico de cualquier red.
- Abrir puertos es el último recurso. Con una VPN de malla y túneles casi nunca hace falta.
- Entender lo complicado para elegir lo práctico. La CA propia me enseñó cómo funcionan los certificados; por eso sé por qué Let’s Encrypt es la buena opción.
Todo esto es la base para lo que estoy aprendiendo ahora: en Active Directory, el DNS es el corazón del dominio.
¿Quieres montarlo tú?
Todo está en github.com/kcurtet/homelab: los Docker Compose de cada fase y las guías de instalación, migración del DHCP y restauración de copias.